viernes, 14 de diciembre de 2007
El Viaje
Siempre que estoy viajando, en algún momento de la travesía, alguien me ha preguntado si extraño, si extraño a mi país y mi respuesta -ha sido- y es siempre la misma: "...no extraño a mi país en su totalidad. Extraño a mi familia, a los amigos, extraño al barrio y a los afectos que de él se desprenden a cada paso que uno va dando por su geografía; extraño algunos lugares, lejanos del barrio, más que por el paisaje, por la gente que allí conocí. Ese pequeño territorio es "el extrañable" y no el extenso territorio del país en que nací.